Bueno, ya veremos...



Cuando por fin lo encuentres, será realmente en la calle. Sí, te mirará. Al mirarte su sonrisa te indicará que es Él y tu le pedirás un montón de cosas y Él te lo dará todo, incluso aquello que no te atreves a pedir. Él te volverá a mirar y jugará contigo, pero con más ternura. Después de darte todo lo que has pedido y muchísimo más, infinitamente más, te dirá: bueno, ya veremos...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

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