En un momento de la merienda


A los niños les gusta jugar. A veces de tanto jugar se ponen nerviosos y juegan alocadamente. Los padres tratan de impedirlo, pero los niños se ponen más nerviosos todavía y son capaces de romper algo muy valioso, algo muy querido por los padres. Muchas veces hay que hacer de tripas corazón en favor de los niños. Ellos deben aprender.

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

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